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Redacción de una nueva «constitución»: la Ley de Sociedades de Inversión de 1940

MFS colaboró estrechamente con el Congreso de Estados Unidos en la redacción de la Ley de Sociedades de Inversión de 1940, en un esfuerzo por preservar el futuro del sector de los fondos de inversión, que atendía las necesidades de tantos inversores. La Ley de 1940 todavía constituye el pilar de la regulación financiera estadounidense en la actualidad.

Tras abrir las puertas del mercado bursátil a los ciudadanos de a pie en 1924, lo último que MFS deseaba era ver ese acceso obstaculizado por una legislación desequilibrada.

A principios de 1940, Estados Unidos comenzaba a recuperarse de la Gran Depresión (causada en parte por la ausencia de regulación del mercado bursátil), que había diezmado el país y la economía en la década anterior. El Congreso buscaba crear un marco normativo estable con el fin de evitar una repetición del desplome bursátil de 1929. Con ese fin, el Congreso presentó un proyecto de ley imponente (de más de 100 páginas) que ponía el punto de mira en el sector de la inversión en su conjunto. Con propuestas para limitar el tamaño de los fondos (hasta un máximo de tan solo 150 millones de dólares)1, prohibir a los consejeros que supervisaran más de un fondo e incluso impedir a las sociedades de inversión que gestionen sus propios fondos de inversión o distribuyan sus propias acciones2, muchos de los defensores iniciales de la nueva normativa temían que se había ido demasiado lejos.

En su versión inicial, la legislación reduciría las opciones para los inversores, castigaría tanto a los fondos éticos como a los no éticos y, lo más alarmante de todo, socavaría el valor de la gestión profesional que convertía los fondos de inversión abiertos en una alternativa tan atractiva para los pequeños inversores3.

Según las previsiones de los grandes periódicos del país, el proyecto de ley nunca vería la luz4. ¿Cómo podría un fondo seguir atrayendo a nuevos accionistas (y conservar los existentes) si estas restricciones adquirían fuerza de ley? Un líder sectorial dio voz a lo que muchos pensaban: «El remedio sugerido era un proyecto de ley que reduciría a cenizas el granero para eliminar los ratones»5.

Velando por el interés de los inversores medios, del sector y de la propia firma, MFS intentó evitar ese resultado a toda costa. En esos momentos, los administradores de Massachusetts Investors Fund (MIT) habían ampliado la base de inversores mediante la adquisición de un segundo fondo de inversión orientado al crecimiento y habían lanzado uno de los primeros departamentos de análisis internos del sector, respaldando al mismo tiempo una estrategia de distribución nacional para los fondos de MIT6,7. Esta legislación no solo sofocaría de inmediato el crecimiento registrado por MIT desde la crisis, sino el del propio sector.

 

En colaboración con profesionales del sector y funcionarios públicos, MFS se aseguró de que el proyecto de ley protegía a los inversores, promovió un sector responsable y permitió un acceso generalizado a los fondos de inversión.


Dada la ausencia de una asociación comercial oficial, el entonces presidente de MFS, Merrill Griswold, decidió actuar de forma proactiva, adoptar un enfoque a largo plazo, liderar con sentido común y otorgar prioridad a la colaboración. No había tiempo que perder. El espectro de la Segunda Guerra Mundial planeaba sobre Europa, y Griswold consideró que era el momento ideal para demostrar al Congreso, así como a millones de pequeños accionistas, que un sector de los fondos de inversión adecuadamente regulado ofrecía más ventajas que desventajas. Un sector de la inversión sano viene de la mano de un país sano.

Griswold consiguió apoyo para la creación de un «grupo de trabajo» formado por 12 ejecutivos del sector8, que trabajaron juntos para redactar un proyecto de compromiso aceptable9. El grupo de trabajo no se demoró en presentar al Congreso una serie de sugerencias específicas, que resaltaban las normativas valiosas y ponían en tela de juicio las injustas10. Los legisladores estaban asombrados de que los representantes del sector trataban de promover sus esfuerzos, en lugar de frustrarlos.

Las directrices éticas que MFS estableció para MIT se convirtieron en un modelo que seguir para todo el sector11. En agosto de 1940, esta imprevista colaboración culminó en la redacción y la aprobación de una propuesta legislativa de compromiso, que ahora se conoce como la Ley de Sociedades de Inversión de 194012,13.

En colaboración con profesionales del sector y funcionarios públicos, MFS se aseguró de que el proyecto de ley protegía a los inversores, promovió un sector responsable y permitió un acceso generalizado a los fondos de inversión. De hecho, MFS señaló que la Ley de 1940 exigía «muy pocos cambios en las prácticas comerciales de la firma». Los informes posteriores sugerían que los estatutos de MFS eran tan similares «que solo había que modificar unas cuantas comas»14.

La Ley de 1940 abarcaba asuntos como la gobernanza, la venta y el reembolso de acciones y muchos más. Suele considerarse la «constitución» del sector de los fondos de inversión y sigue revistiendo una importancia crucial, puesto que sigue representando un marco regulatorio sólido y justo15,16. Tras los acontecimientos de 1940, MFS no solo pasó a los anales de la historia financiera, sino que además utilizó su filosofía centrada en el cliente para ayudar a configurar uno de los marcos regulatorios más importantes jamás creados.



Tenga presente que no todos los fondos mencionados en el presente material podrían encontrarse disponibles para la venta en su país.

 

Notas

1Fink, M. (2011). The Rise of Mutual Funds: An Insider’s View. Oxford University Press.
2 Allen, D. (2015). Investment Management in Boston: A History. University of Massachusetts Press.
3 Silberman, H. (1974). 50 Years of Trust: Massachusetts Investors Trust, 1924–1974. Massachusetts Financial Services, Inc.
4 Fink, M. (2005). The Revenue Act of 1936: The Most Important Event in the History of the Mutual Fund Industry. Financial History.
5 Gremillion, L. (2005). Mutual Fund Industry Handbook: A Comprehensive Guide for Investment Professionals. National Investment Company Service Association (NICSA) y Acadient Incorporated. John Wiley & Sons.
6 Allen, D. (2015). Investment Management in Boston: A History. University of Massachusetts Press. Página 145.
7 Allen, página 145.
8 Grow, N. (1977). The “Boston-type open-end fund”: Development of a national financial institution 1924-1940. Harvard University. (Tesis doctoral o de máster sin publicar).
9 Grow, página 510.
10 Grow, página 516; Silberman, página 17.
11 Silberman, página 5.
12 Grow, página 516.
13 Fink, página 38.
14 Fink, página 34; WALL STREET: The Prudent Man. (1959) Time Magazine. http://content.time.com/time/subscriber/article/0,33009,811169-1,00.html.
15 Roye, P. (2001). Speech by SEC Staff: The Exciting World of Investment Company Regulation. https://www.sec.gov/news/speech/spch500.htm.
16 Rottersman, M. y Zweig, J. (1994). An Early History of Mutual Funds. Friends of Financial History. Museum of American Financial History. Vol. 51. Páginas 12–20.
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