Aprovechar la experiencia del equipo dedicado a los comentarios sobre el mercado de MFS para ofrecer perspectivas oportunas sobre la dinámica económica y del mercado que más interesa a los clientes.
En 1924, MFS lanzó el primer fondo de inversión abierto estadounidense, y en 1970 lanzamos nuestro primer fondo equilibrado. Actualmente, ofrecemos tres maneras de invertir en estrategias de asignación de activos: asignación estratégica, asignación táctica y por fecha objetivo.
MFS utiliza un proceso de tres etapas para construir sus fondos multiactivos. Primero, asignamos activos entre las principales clases para ayudar a optimizar las rentabilidades ajustadas al riesgo. Segundo, diversificamos dentro de cada clase de activos para sacar partido de los distintos estilos de inversión y sectores de mercado. Y, por último, reajustamos periódicamente nuestras estrategias multiactivos para asegurar que se cumplen las asignaciones y objetivos de tolerancia al riesgo perseguidos.
La inversión prudente prioriza la conservación del capital de los clientes, a la vez que busca un crecimiento sostenible a lo largo de los ciclos del mercado. Implica ser consciente del riesgo, mantener la disciplina en los momentos de euforia y centrarse en factores que sí pueden controlarse, como la selección de activos y su valoración. Aprendiendo de los errores del pasado y estando siempre preparados para actuar ante nuevas oportunidades, los asesores financieros pueden guiar a sus clientes hacia el éxito a largo plazo sin asumir riesgos innecesarios.
A medida que los mercados reaccionan ante la escalada del conflicto en Oriente Próximo y se ve amenazado el suministro mundial de petróleo, la diversificación a escala internacional sigue siendo importante.
Ante la escasez de memorias RAM dinámicas (DRAM, por sus siglas en inglés) que sufre la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial (IA), los gestores activos deberían considerar el ciclo de capital y qué compañías se hallan en buena posición para sacar partido de él.
La inversión prudente prioriza la conservación del capital de los clientes, a la vez que busca un crecimiento sostenible a lo largo de los ciclos del mercado. Implica ser consciente del riesgo, mantener la disciplina en los momentos de euforia y centrarse en factores que sí pueden controlarse, como la selección de activos y su valoración. Aprendiendo de los errores del pasado y estando siempre preparados para actuar ante nuevas oportunidades, los asesores financieros pueden guiar a sus clientes hacia el éxito a largo plazo sin asumir riesgos innecesarios.
A medida que los mercados reaccionan ante la escalada del conflicto en Oriente Próximo y se ve amenazado el suministro mundial de petróleo, la diversificación a escala internacional sigue siendo importante.
Ante la escasez de memorias RAM dinámicas (DRAM, por sus siglas en inglés) que sufre la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial (IA), los gestores activos deberían considerar el ciclo de capital y qué compañías se hallan en buena posición para sacar partido de él.