Estrategias multisectoriales estadounidenses: asunción intencionada de riesgos y rentabilidades duraderas
NARRADOR: En MFS, nuestro EQUIPO especializado en estrategias MULTISECTORIALES ESTADOUNIDENSES está compuesto por gestores de carteras, analistas y operadores que colaboran para crear un enfoque unificado que se basa en opiniones globales compartidas y convicciones a largo plazo
Rob Hall: En primer lugar, cuando usamos el término «multisectorial estadounidense», nos referimos a nuestras estrategias «core» y «core plus» estadounidenses. Gestionamos diversas estrategias en todo el espectro de riesgo con referencia al índice Bloomberg US Aggregate. Somos conscientes de que cada inversor presenta una tolerancia al riesgo y unos objetivos de rentabilidad diferentes, por lo que no hay una solución única que sirva para todos. En segundo lugar, en esas estrategias ponemos un gran énfasis en las palancas de alpha que, en nuestra opinión, son las fuentes de valor añadido más duraderas a lo largo del ciclo. Me refiero, en concreto, a la asignación por sectores y segmentos de calidad y a la selección de valores individuales. Como firma, la capacidad para evaluar el valor relativo en diferentes segmentos de mercado y emisores individuales es una competencia esencial. Por último, hacemos hincapié en determinar si obtenemos una compensación adecuada por el riesgo que asumimos en las carteras. La gestión del riesgo es un proceso polifacético en el que intervienen numerosas entidades y varios indicadores, pero creemos que mantener una disciplina de valoración sólida, que ponga el foco en un horizonte de inversión a largo plazo, es absolutamente imprescindible para asumir riesgos de forma correcta.
NARRADOR: En las carteras, el equipo gestiona el riesgo centrándose en la asignación y la presupuestación de riesgos, a lo que se sumarían las opiniones sobre el entorno macroeconómico, los fundamentales y las valoraciones.
Alex Mackey: Las ideas de inversión ascendentes (bottom-up) generadas por los analistas de renta fija de MFS se ajustan a los objetivos de las estrategias de las carteras para generar un alpha fiable. Identificar oportunidades con las que generar un exceso de rentabilidad positivo en cada título es esencial para el enfoque colaborativo aplicado por los gestores de carteras y los analistas al proceso de construcción de las carteras. Los gestores de carteras pretenden invertir donde se produzca una intersección o un solapamiento entre la tolerancia al riesgo de una estrategia y el valor relativo identificado para cada título. Para determinar dónde se da esa intersección se necesita una comunicación transparente y robusta entre los gestores de carteras y los analistas. La constancia en el proceso de inversión y la estabilidad de los equipos de carteras crean un entorno que fomenta una colaboración satisfactoria. La construcción de carteras en la que la asunción intencionada de riesgos se complementa con la generación de ideas idiosincrásica contribuye a la obtención de resultados diferenciados.
NARRADOR: El diálogo abierto y la conexión son claves para nuestro enfoque de gestión activa de renta fija y el motivo por el que nuestros equipos de inversión globales comparten información regularmente.
Grace Lee: El papel del analista consiste en ofrecer un atractivo menú de ideas que abarque todo el espectro de riesgo. Eso permite a los gestores de carteras implementar las decisiones de asignación que deseen hacer con independencia de la coyuntura de mercado. Contamos con un marco robusto para la selección de valores que combina análisis fundamental y técnico con una evaluación del valor relativo.
En última instancia, lo que se preguntan los analistas es si el título es atractivo dentro de su segmento de riesgo. Y así es cómo la fortaleza y la experiencia del equipo de analistas genera de verdad alpha en nuestras estrategias. El principal pilar de nuestro proceso de inversión es nuestra cultura. Celebramos la colaboración entre funciones y entre clases de activos. Promovemos un entorno en el que podamos debatir y cuestionar de forma concienzuda las ideas de los demás. Esto supone una verdadera ayuda para los analistas a la hora de refinar sus tesis y tener una elevada convicción en sus apuestas, lo que garantiza que las mejores ideas se reflejen en las carteras de nuestros clientes.
NARRADOR: Al construir las carteras, el equipo pone el énfasis en gestionar el riesgo en consonancia con nuestras opiniones sobre los fundamentales y las valoraciones.
Josh Marston: Cuando hablo sobre el establecimiento de un presupuesto de riesgo, en realidad me refiero a determinar cuánto riesgo activo pretendemos asumir en comparación con el índice de referencia, que, para estas carteras, es el US Aggregate. Las consideraciones clave para tomar esta determinación pueden dividirse en tres ramas principales. La primera son los fundamentales. ¿En qué medida el entorno de mercado resulta favorable para el crédito de cara al futuro? Al realizar esta evaluación, establecemos proyecciones de crecimiento económico con consideraciones relativas a la inflación esperada, la política fiscal y monetaria, la solidez del consumo, la robustez del mercado laboral y la salud general de las empresas desde el punto de vista fiscal. Para fundamentar esas opiniones, además de los datos económicos generales, que presentan una orientación más bien descendente (top-down), recopilamos información hablando directamente con las empresas en las que invertimos. Para ello, mantenemos comunicaciones periódicas y les mandamos recordatorios constantes para saber qué están haciendo en materia de contratación, sus planes de gastos de capital, sus márgenes de beneficios y sus perspectivas de ingresos brutos. Esta información tiene un gran valor para nosotros. Nos aporta una visión más matizada del mercado, sobre todo en un entorno que es dinámico y está en constante cambio. Además de los fundamentales, que es la primera rama principal, tenemos los factores técnicos, que son el equilibrio entre la oferta y la demanda y los mercados de crédito. A veces, esas fuerzas pueden verse desequilibradas a corto plazo, lo que puede traducirse en inestabilidad en los diferenciales de crédito, pero la inestabilidad ofrece oportunidades. Y, por último, tenemos las valoraciones. Analizamos si recibimos suficiente por el riesgo de crédito que asumimos, y no solo en lo que consideramos nuestra hipótesis central, sino en un amplio abanico de resultados y escenarios posibles.
NARRADOR: Nuestro disciplinado enfoque de gestión activa ofrece a los clientes acceso a amplias competencias en renta fija, diversas estrategias y rentabilidades activas para alcanzar sus objetivos a largo plazo.
Rob Hall: Nuestra propuesta de valor radica en que la estabilidad del equipo se conjuga con la continuidad del proceso de inversión, lo que a su vez contribuye a la repetibilidad de los resultados. A los inversores no les gustan las sorpresas. Buscan constancia. Proporcionamos a nuestros clientes las ventajas de un equipo con una larga trayectoria, abundantes recursos y un prolongado historial de colaboración. En nuestra opinión, un proceso basado en las valoraciones que aprovecha las disrupciones a corto plazo en los precios del crédito para impulsar el valor a largo plazo encaja bien con los objetivos de los inversores. Por último, somos muy transparentes en cuanto a las palancas de alpha que usamos y lo que creemos que esas palancas pueden generar para los clientes. La atribución de rentabilidad histórica pone de manifiesto que hemos añadido valor principalmente a través de las decisiones que hemos tomado en materia de asignación de activos y selección de valores, y eso es algo muy intencionado.
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